Valoración Dérmica Personalizada.

Cada piel y cada tatuaje es un mundo. Antes de disparar nuestro láser de picosegundos, analizamos tu caso al milímetro para garantizar el mejor resultado estético.

Densidad de la Tinta

No es lo mismo un sombreado ligero que un tribal negro saturado. Evaluamos la concentración exacta de pigmento en tu piel

Antigüedad

El tiempo juega a tu favor. Los tatuajes más antiguos y degradados suelen reaccionar de forma más rápida y eficaz a las sesiones.

Tamaño Exacto

No calculamos a ojo. Medimos la superficie real de tu diseño en centímetros cuadrados para ajustar tu presupuesto con total precisión.

Colorimetría

Analizamos los tonos del diseño para calibrar la longitud de onda exacta de nuestro equipo de picosegundos y fragmentar cada color de forma segura.

Tinta Negra: El Escenario Ideal

Son nuestros grandes aliados en cabina. El negro y los azules oscuros tienen una capacidad de absorción de luz excepcional frente a nuestro láser de picosegundos. Esto genera un efecto fotoacústico perfecto, pulverizando la tinta en micropartículas minúsculas con una eficacia altísima desde el primer impacto. Al fragmentarse de forma tan fina y precisa, tu propio sistema linfático puede drenar y eliminar el pigmento de manera mucho más rápida y natural. Son los tonos que ofrecen resultados más limpios, seguros y predecibles en todo el proceso de borrado

La Ciencia del Color: Longitudes de Onda

El borrado a color es un reto de precisión física. A diferencia del negro, los pigmentos claros tienden a reflejar la luz. Para evitar este rebote, calibramos nuestro láser de picosegundos con longitudes de onda específicas para cada espectro (como 532 nm para tonos cálidos o 755 nm para celestes y verdes). Al usar la «llave» exacta de cada color, logramos que la tinta absorba la energía sin reflejarla. Esto genera un impacto fotoacústico que fractura el pigmento rebelde para que tu sistema inmunológico pueda drenarlo.

Lo que necesitas saber antes de empezar

¿Cuántas sesiones voy a necesitar?

No existe un número mágico. Depende de la densidad de la tinta, la profundidad a la que se tatuó y tu propio sistema linfático (que es el encargado de expulsar la tinta fragmentada). La media general se sitúa entre 4 y 8 sesiones, pero tras nuestra valoración inicial te daremos una estimación mucho más precisa para tu caso.

Tarificamos por sesión y el precio se calcula estrictamente por los centímetros cuadrados reales que ocupa la tinta. De esta forma, pagas exactamente por el tamaño de tu diseño. Por ejemplo, borrar un tatuaje pequeño (hasta 3 cm) parte desde solo 40€ la sesión suelta, o 35€ por sesión si optas por nuestro bono. Muy pronto dispondremos de una calculadora virtual, pero por ahora, la forma más rápida de saber tu precio exacto es enviarnos una foto.

Nuestro láser de picosegundos trabaja mediante un efecto fotoacústico, no térmico. Esto significa que pulveriza la tinta en billonésimas de segundo sin quemar el tejido circundante. Si sigues rigurosamente las pautas de cuidado post-láser (hidratación y protección solar), la piel se regenera recuperando su textura natural sin dejar marcas.

Nuestro objetivo clínico es siempre la restitución ad integrum (devolver tu piel a su estado original, como un lienzo en blanco). Dado que cada tatuaje presenta una profundidad, saturación y química de pigmento únicas, trazamos un protocolo milimétrico para tu caso. Llevamos nuestra tecnología de picosegundos a su máxima capacidad para lograr la eliminación más exhaustiva posible, priorizando de principio a fin la regeneración natural y la absoluta integridad de tu tejido.

Cada tatuaje tiene su propia historia, y su borrado también. Da el primer paso hoy mismo